¿Pellegrini a la Roja? Solo si se cumplen estas condiciones… y no son pocas
Tras el adiós al Mundial 2026, el nombre de Pellegrini toma fuerza para liderar un nuevo proceso, aunque con condiciones claras.

La selección chilena vio esfumarse su última oportunidad de clasificar al Mundial 2026 tras igualar sin goles ante Ecuador en el Estadio Nacional. El resultado no solo selló un nuevo tropiezo para La Roja, sino que dejó en evidencia que el ciclo de Ricardo Gareca está prácticamente agotado. Con solo cuatro fechas por jugar, el foco comienza a trasladarse al futuro… y el nombre de Manuel Pellegrini emerge con fuerza como posible conductor de un nuevo proyecto rumbo al 2030.
Pellegrini y su disposición a asumir la Roja… con condiciones
En diciembre pasado, el actual entrenador del Real Betis conversó con el periodista Keno Trotamundos desde España y dejó en claro que está interesado en dirigir a la selección chilena, aunque bajo un contexto específico.
“Quiero dirigir a la selección si hay un proyecto, guiado por una dirección técnica que asesore a los dirigentes en lo que hay que hacer”, declaró el “Ingeniero”, estableciendo desde el inicio que su llegada solo se daría si existe una estructura seria y planificada.
Además, Pellegrini remarcó la necesidad de contar con un sistema integral que recorra todo el país: “Que sea un proyecto serio en que uno pueda intervenir, que tenga un área técnica a lo largo de todo el país“.
No basta con nombres: se necesita una base sólida
A pesar de su fuerte sentido de pertenencia y orgullo nacional, el exentrenador del Manchester City y Real Madrid fue claro sobre lo que se necesita para generar un cambio real: “Lo confieso ampliamente, he estado muy tentado de ir a la selección chilena. Sería un orgullo ir a un Mundial, es mi país, siempre he dicho que soy chileno. Pero tampoco creo que uno pueda ser mago y porque va una persona puede cambiar el fútbol. Debe haber una conciencia de un plan de desarrollo de la actividad”.
De hecho, fue tajante al advertir que sin voluntad colectiva, cualquier intento fracasará: “Estoy seguro que si no está el convencimiento o voluntad, si uno va es para poner la cabeza en la guillotina”.
Una mirada crítica a la estructura del fútbol chileno
Pellegrini también se refirió al rol que debe asumir la dirigencia del fútbol nacional para volver a los tiempos de gloria. “Es una mezcla de una dirigencia que debe tener un programa y luego elige un técnico que debe tener trayectoria y capacidad, es algo común”, explicó sobre el equilibrio necesario entre gestión y dirección técnica.
Además, recordó sus propios límites: “No es que yo pueda hacer lo que quiera en el fútbol chileno. Soy ingeniero, pero no directivo. No dirijo el fútbol”.
Desde Europa, Pellegrini sigue atento la actualidad de Chile, y no esconde su preocupación: “Personalmente lamento mucho el presente (del fútbol chileno). Chile tuvo un momento muy alto con las dos Copa América y no es casualidad haber estado en esas latitudes”.
Aun así, mantiene su confianza en los jugadores nacionales: “Confío en el futbolista chileno, que no se siente menos que nadie, pero después debe demostrarlo en el campo”.
El torneo local como eje del cambio
Uno de los puntos más críticos, según Pellegrini, es el actual estado del campeonato nacional. “Quizás la actividad no es como debe ser. Hay que ver la competencia y desarrollo de menores”, sostuvo, apuntando directamente al débil sistema formativo y a la calidad del torneo.
Para él, es indispensable construir una liga robusta que sustente a la selección: “Se debe armar un campeonato fuerte para que la selección sea producto de ese torneo y vender jugadores al exterior”.
Y concluyó con una reflexión clave sobre el camino a seguir: “Lo primero se debe retomar un campeonato más atractivo, eso hará subir a la selección. El desarrollo es el que nos debe llevar a un Mundial. Ese es el camino. No que mejoremos por llegar al Mundial. Es al revés. Eso debe prevalecer en el tiempo”.
Su contrato con Betis, una barrera temporal
Actualmente, Manuel Pellegrini tiene contrato vigente con el Betis hasta junio de 2026, lo que hace inviable su llegada inmediata a la Roja. Sin embargo, si la ANFP quiere contar con él a futuro, deberá empezar desde ya un proceso estructurado que siente las bases para recibirlo en condiciones óptimas.
El camino al Mundial 2030 puede comenzar ahora, y el “Ingeniero” parece dispuesto a tomar el mando… pero no a cualquier precio.